La idea de utilizar la librería móvil como punto de difusión y venta de libros surge ante el poco interés de librerías establecidas por difundir libros de tirajes modestos y de contenidos difíciles de catalogar y por tanto de alto riesgo de rentabilidad para ellos.  También es una forma económica y funcional de crear un vínculo con los lectores adecuados; al ser un trato de persona a persona, se puede contactar más acertadamente con los lectores, quienes se sienten atraídos por la nueva experiencia de variedad editorial a precios accesibles.   Gracias a esta característica itinerante, este original proyecto puede acercarse a su público potencial en horarios muy flexibles, buscar sitios concurridos y especialmente representar una opción cultural para zonas marginales, siempre con precios bajos y publicaciones de contenido social y de alta calidad editorial.

El concepto se apoya principalmente en la aparición de los llamados “food trucks” que recientemente han tenido un éxito visible.  Se ha considerado que en el vehículo se prepare café, chocolate y otras bebidas, acompañadas de postres artesanales con la finalidad de crear un delicioso entorno gastronómico que complemente la actividad cultural de la librería móvil.

La camioneta sería itinerante y se busca establecer paradas en su recorrido diario en colonias populares, escuelas, Universidades y en cualquier lugar donde exista una demanda específica, como ferias, convenciones, eventos culturales, etc. difundiendo su localización en las redes sociales.